Tabla de quesos para Navidad: cómo montarla y con qué acompañarla
En Navidad, el aperitivo es casi tan importante como el plato principal: es el momento en que llegan los invitados, se abre la primera botella y empieza la conversación. Y no hace falta pasarse horas en la cocina. Con una buena tabla de quesos y unos aperitivos bien elegidos tienes una mesa vistosa, fácil de preparar y que gusta a todo el mundo. Te contamos cómo montarla paso a paso, cuánto calcular por persona y con qué acompañarla.
Cómo montar una tabla de quesos para Navidad paso a paso
1. Elige 3 o 4 quesos con personalidades distintas
La regla de oro es la variedad: mezcla texturas, leches e intensidades. Una combinación que nunca falla es un queso curado potente, algo cremoso y untable, y un toque distinto (trufa, boletus, un azul…). Así cada invitado encuentra su favorito.
- El protagonista curado: el Queso Curado Añejo de Oveja, elaborado de forma artesanal cerca de León con leche cruda de oveja, es el típico queso que se acaba primero. Córtalo en cuñas finas o en lascas para que se aprecie bien su sabor.
- Los cremosos para untar: el Lote de 4 Cremas de Queso de Oveja trae cuatro sabores (curado, boletus, trufa negra y ajo negro), así que con un solo lote ya tienes variedad para la tabla. Sírvelas en cuencos pequeños con una cucharilla en cada uno.
- Para completar: echa un vistazo a nuestra colección de quesos y lácteos si quieres añadir un queso de cabra, uno de mezcla o algún queso especial.
2. Calcula bien las cantidades
Si la tabla es parte del aperitivo y después viene una comida completa, calcula aproximadamente entre 80 y 100 g de queso por persona en total. Si la tabla va a ser la cena principal (una cena de picoteo, por ejemplo), sube a 150-200 g por persona. Mejor que sobre un poco: el queso curado bien envuelto aguanta perfectamente para los días siguientes.
3. Sácalos de la nevera con tiempo
Es el error más común. El queso frío pierde aroma y sabor, así que conviene sacarlo del frigorífico entre 30 y 60 minutos antes de servirlo (los curados, más tiempo; los cremosos, algo menos). Córtalo justo antes de servir para que no se reseque.
4. Ordénalos de suave a intenso
Coloca los quesos en la tabla en el sentido de las agujas del reloj, del más suave al más fuerte, y anima a tus invitados a probarlos en ese orden. Así ningún sabor tapa al siguiente.
Los acompañamientos que marcan la diferencia
Una tabla de quesos no está completa sin algo crujiente, algo dulce y algo con chispa. Estas son nuestras ideas para redondearla:
- Pan crujiente y fino: las Hojas de pan de Panadería Obando son regañás mucho más finas y delicadas que las clásicas, elaboradas con masa madre. Son perfectas como base para las cremas de queso o para acompañar un buen curado.
- Un toque mediterráneo: los Tomates Deshidratados en Aceite de Oliva tienen un sabor intenso y una textura carnosa que combina de maravilla con los quesos curados. Ponlos en un cuenco o úsalos para montar pinchos con un taquito de queso.
- Frutos secos y encurtidos: nueces, almendras, aceitunas o pepinillos aportan contraste. Tienes muchas opciones en encurtidos, aperitivos y frutos secos.
- Fruta: uvas, higos, pera o manzana en láminas finas refrescan entre bocado y bocado.
Un aperitivo extra: canapés de foie fáciles
Si quieres darle un aire más festivo a la mesa, añade unos canapés de foie. La Mousse de Foie con Ciruelas tiene un sabor ligeramente dulce que encanta incluso a quien no es muy de foie. Un truco: aunque es una conserva y no necesita frío, métela en el frigorífico unas horas antes para que coja textura, sácala entre 5 y 20 minutos antes de servir y córtala con un cuchillo pasado por agua caliente. Sobre una hoja de pan crujiente, queda espectacular. Tienes más variedades en nuestra colección de foie y paté.
¿Qué beber con la tabla de quesos?
El maridaje depende del tipo de queso, pero hay algunas pautas sencillas:
- Quesos curados de oveja: van muy bien con un tinto con cuerpo o con un vino generoso.
- Cremas suaves y quesos frescos: un blanco afrutado o un espumoso. Si te gusta el cava, en nuestra guía para elegir el cava de Navidad te contamos cuál encaja con cada momento.
- Quesos azules y foie: aquí brilla un vino dulce. El Godelia Libamus 2015 es un dulce de Mencía de vendimia tardía del Bierzo, untuoso y con una acidez que lo hace fresco y nada empalagoso. Su nombre viene del latín y significa “brindemos”: no se nos ocurre mejor vino para unas fiestas.
Trucos para que tu tabla luzca (y no se desperdicie nada)
- Usa una tabla de madera o pizarra y no la llenes del todo: deja huecos para rellenar a medida que se vacía.
- Pon un cuchillo distinto para cada queso, sobre todo con los más intensos, para que no se mezclen sabores.
- Añade etiquetas pequeñas con el nombre de cada queso: es un detalle que a los invitados les encanta.
- Lo que sobre, bien envuelto: guarda los quesos en papel especial para queso o en papel encerado y luego en un táper, nunca solo en film. Las cremas, siempre en la nevera una vez abiertas.
- Prepara con antelación lo que puedas: lava la fruta, coloca los cuencos y deja los frutos secos listos. Así, cuando lleguen los invitados, solo tienes que cortar el queso.
Tu tabla de Navidad, en casa en 24-48 horas
Con un buen queso curado, unas cremas para untar, pan crujiente, algún aperitivo especial y el vino adecuado, tienes un aperitivo de Navidad redondo sin complicarte la vida. Y si buscas un regalo para alguien a quien le encanta el buen comer, una selección de estos productos es un acierto seguro.
Encuentra todo lo que necesitas para tu tabla de quesos y tus aperitivos de fiesta en seleki.es: más de 2.800 referencias y envío en 24-48 horas. ¡Haz tu pedido con tiempo y disfruta de unas fiestas deliciosas!