Queso manchego elaborado con leche termizada de oveja y una curación de entre 7 y 9 meses. Su corteza está cubierta con manteca de cerdo y romero, lo que le da un toque aromático muy especial.
De textura firme pero cremosa, tiene un sabor intenso con notas herbales que recuerdan al campo. El romero no tapa, sino que acompaña y realza el carácter del queso, aportando un matiz diferente pero muy equilibrado.
Perfecto para quienes buscan un manchego con personalidad y un punto original.
Peso aproximado