Elaborado con leche pasteurizada de oveja y auténtica trufa negra, este queso manchego semicurado es una combinación elegante y sorprendente. Con una curación de entre 2 y 5 meses, mantiene la suavidad del semicurado pero con un punto de intensidad que lo hace especial.
La trufa negra aporta un sabor profundo, terroso y aromático, que se funde con el carácter del queso de oveja para crear una mezcla equilibrada y muy sabrosa. Ideal para quienes buscan algo diferente, sin perder el sabor tradicional del manchego.
Peso aproximado