Bodegas Félix Callejo
LA EXPERIENCIA EN VIÑEDOS DEL MUNDO DEPOSITADA EN UNA BODEGA FAMILIAR. BODEGAS FÉLIX CALLEJO.
Cuatro hermanos recogen el testigo viticultor de sus padres, Félix y Pilar, los fundadores de la bodega. JOSÉ FELIX (Petrus – Francia; Torres – Chile) y NOELIA (Araujo – Napa- EEUU.; Cobos – Mendoza Argentina), junto con sus hermanos BEATRIZ y CRISTINA, trasladan su experiencia por el mundo a su bodega familiar. Las 54 Ha de viñedos situados en 27 parcelas de distintos parajes a lo largo de Sotillo de la Ribera confieren a cada vino una identidad propia
Los vinos de bodegas Callejo en SELEKI
Para la elaboración de un “Grande” se requiere mucha paciencia. Seleccionamos aquellos suelos sueltos, donde predominan las arenas, en altitudes que permiten mantener una Tinto Fino equilibrada, elegante, que perdure y evolucione en esta larga crianza de 2 años en roble francés y más de 3 años en botella. Siempre fieles a nuestro estilo de preservar la esencia que nos encontramos en la viña, es en este “grande” donde vemos el potencial de nuestras viñas en Sotillo y cómo el tiempo modela tan finamente a la Tinto Fino.
Comenzamos a elaborar Félix Callejo en el año 2002. Veníamos observando en la cata de uvas que hacemos previa a las vendimias, los matices tan distintos que notábamos en los suelos calizos. Finalmente, decidimos ese año, seleccionar unas cepas de Tinto Fino de los cotarros calizos de varias viñas a más de 900 m. de altitud y fermentar por separado. ¡El resultado fue espectacular! Entusiasmados con la finura y elegancia que los suelos calizos aportan a la Tinto Fino, año tras año somos testigos de la evolución de estos magníficos suelos.
Este paraje está situado en el borde del páramo de Sotillo, a 930 m. de altitud, es nuestro viñedo más alto. En los años ’80 nuestro padre destinó esta Finca a una pista de aterrizaje de avionetas pequeñas, dada la altura y llanura del terreno. Una idea controvertida para la época.
Los suelos de los páramos de Sotillo son suelos calizos. La roca madre, en los bordes de los páramos, se sitúa muy cercana a la superficie, con presencia de piedra suelta que favorece el drenaje y aireación. Es una viña aislada, la única a su alrededor, como nuestro padre con su pista, nos convertimos en aventureros en 2004, el resultado es un coupage único de Tinto Fino y Merlot
Tenemos el privilegio de tener en Ribera del Duero la variedad Albillo, autóctona de este valle. Poder elaborar un vino blanco de guarda en nuestro pueblo, ha sido siempre un sueño. En la añada 2012, y gracias a un trabajo de recuperación de la Albillo con 3 Ha, seguimos cumpliendo año a año este sueño. Aprendiendo en cada paso la complejidad de esta uva.
La gran tradición en Ribera del Duero han sido siempre los claretes tradicionales elaborados en las bodegas subterráneas y consumidos durante todo el año. Pilar es un nombre de origen Castellano, y hace referencia a un objeto que permite sostener y dar apoyo. Pilar es también el nombre de Nuestra Madre, por eso este vino está dedicado a esta gran mujer que nos brinda apoyo y amor en nuestra Familia.
Este vino representa una colección de parajes situados en Sotillo de la Ribera, a alturas comprendidas entre 855 y 870 m de altitud. Son suelos franco-arcillosos, con fondos calizos, suelos muy sueltos, y orientados a sur, que permiten una perfecta maduración. Aquí la Tinto Fino se expresa con elegancia, muy primaria, con un tanino fino y delicado. Con este vino queremos transmitir con toda su autenticidad el sabor de estos parajes de Sotillo de la Ribera.
La búsqueda de la frescura, de lo primario son los motivos que nos llevan a elaborar Flores de Callejo. Nuestra apuesta por la frescura se expresa en este vino, frutosidad, viveza y pureza de la Tinto Fino más cruda.